
Ante la falta de ideas y poseÃdos por la cómoda fiebre del remake y la resurrección de mÃticos films, era de esperar que tarde o temprano los estudios de Hollywood se acordaran de ‘Dirty Dancing’, el musical romántico que triunfó a finales de los ochenta y catapultó al estrellato, y a las carpetas de las jovencitas de medio planeta, a Patrick Swayze.
